A partir del encargo para ilustrar un reportaje sobre los creditos para los comerciantes minoristas, dibuje a Don Custodio, tratando de plagiar con descaro el estilo de Quino, el mejor de todos. A partir de ese encargo surgieron mas encargos para seguir dibujando a Don Custodio.
Vale la pena hacer notar que Don Custodio efectivamente existe, es el dueño del kiosco mas cercano a mi casa paterna. Don Custodio repartia el Mercurio, y mi ingenuidad infantil me llevaba a confundirlos; Mama, Don Mercurio trajo El Custodio...